TECNICAS

Técnica de la aguada con tinta china













Técnicas del dibujo a lápiz

Las técnicas del dibujo a lápiz son las más simples de las técnicas de dibujo, y las primeras que se aprenden. El lápiz es el instrumento más manejable dentro del dibujo.
Se presenta en diversas durezas, lo cual posibilita una gran variedad de trazos. Las minas duras permiten el trazado de líneas muy finas y limpias.
Las blandas permiten hacer trazos gruesos y muy intensos. Una de las ventajas del lápiz es que se borra con facilidad.
El manejo del lápiz requiere de práctica y paciencia, para obtener líneas continuas, limpias y firmes, con el mismo grosor, también es importante el manejo de luces y sombras.
Para dibujar debemos contar con el instrumental adecuado y en buen estado, esto incluye el afilado de los lápices. la posición en que tomamos el lápiz es similar a la que usamos para escribir, pero lo tomamos un poco más arriba, lo cual permite un mayor movimiento de muñeca.
No es necesario apretar el trazo, para trazados oscuros empleamos un lápiz más blando.
El trazo debe ser firme, no tembloroso, continuo, no se admiten líneas peludas (que parecen formadas por pequeños trazos unidos).
Podemos diferenciar los planos de las figuras cambiando de lápiz, para las figuras más alejadas usaremos lápices duros que dan trazos más finos y suaves, y los blandos, para primeros planos, que dan trazos gruesos y oscuros.

Técnicas del dibujo al carboncillo

La técnica del dibujo al carboncillo es aquella que emplea el carboncillo o carbonilla para su ejecución. La carbonilla es una barra de carbón de origen vegetal que se utiliza para dibujar. Es un pigmento no graso, por tanto no tiene buena fijación al papel.








El carboncillo o carbonilla es un medio ideal para dibujar con rapidez y eficacia. Es una barra de carbón vegetal que se utiliza para dibujar. Este instrumento ofrece un pigmento no graso que resulta más sucio y menos adherente al papel. Estas características son positivas ya que permite una fácil difuminación y el borrado, lo que lo hace ideal para el estudio de luces y sombras, del cuerpo humano, de la composición.
Esta técnica nos permite mediante el simple trazado del contorno de la figura y un par de manchas que se correspondan con la sombra propia y la proyectada, conseguir la representación de una figura geométrica.
El difuminado de manchas nos permite dar volumen a las piezas. Dicho difuminado puede hacerse con el dedo.
Para aclarar las zonas iluminadas se resta color pasando el dedo limpio o un paño limpio. Para reforzar el blanco tenemos la Creta blanca, que se aplica sobre las zonas que deseamos aclarar bien.

Cómo dibujar al carboncillo:

Para dibujar con esta técnica necesitamos barras de carbonilla de distintos grosores. Para detalles que necesiten mayor intensidad, utilizaremos un lápiz conté, que es como un carboncillo artificial que posee una mayor adherencia, por lo que, además de ofrecer un color más negro, mancha menos al pintar.
Otro elemento indispensable para el dibujo a carbonilla es el difumino, que es una barra de papel concentrado con forma de lápiz que se utiliza para suavizar las líneas y difuminar las sombras. También se utilizan para este procedimiento, la goma de miga de pan (que se amasa como plastilina), trapos y esponja.
Cuando se dibuja al carboncillo, no se puede mezclar el lápiz común, pues este es un pigmento graso incompatible con el carbón.
Para esta técnica debemos usar soporte de papel especial para carboncillo, que es un papel con una textura especial que permite la fijación del carbón a su superficie.
El dibujo a carboncillo es un dibujo de grandes dimensiones, pues la técnica no permite los detalles, pues la carbonilla no tiene punta. Por tanto, el trazo es algo más tosco y menos preciso.
Para finalizar el trabajo se debe utilizar un spray fijador especial para carboncillo, que actúa como pegamento para el pigmento, evitando que se difumine.

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